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Intenso Aroma de la Trufa Negra de Bagnoli (Tuber Mesentericum)
El trufa Bagnoli se asemeja mucho a Tuber Aestivum, pero se distingue por su fuerte aroma fenólico. Tiene un exterior oscuro y verrugoso y una carne firme y blanquecina. Esta trufa prospera en simbiosis con árboles de roble, haya, abedul y avellano, apareciendo generalmente en los meses de otoño e invierno.
A algunas personas les encanta el sabor y aroma fuerte y amargo de esta trufa.
Cuando se corta en rodajas finas y se añade a platos calientes como los huevos benedictinos, puede complacer incluso al paladar más exigente.
Sin embargo, su aroma puede ser bastante penetrante, lo que lleva a su travieso apodo: la trufa de gasolina.
Preguntas frecuentes
La trufa fresca de Bagnoli (Tuber Mesentericum), también conocida como la trufa negra de Bagnoli, es una trufa silvestre apreciada que se encuentra en toda Europa. Se reconoce por su carne oscura, aroma distintivo y perfil de sabor complejo, lo que la convierte en un ingrediente muy buscado en la cocina gourmet.
La trufa Bagnoli ofrece un sabor terroso intenso con notas de cacao, avellana, suelo del bosque y un sutil final agridulce. Su perfil aromático único la convierte en una excelente opción para realzar pastas, risottos, huevos, carnes y salsas a base de trufa.
La temporada de la Trufa Fresca de Bagnoli (Tuber Mesentericum) suele ser de septiembre a enero, dependiendo de las condiciones climáticas y las regiones de cosecha. Las trufas de mayor calidad generalmente están disponibles durante los meses de otoño y principios de invierno.
Para mantener la máxima frescura, las Trufas Frescas Bagnoli deben almacenarse en un refrigerador a 2°C a 6°C (36°F–43°F). Envuelva cada trufa en papel absorbente y colóquela en un recipiente hermético, reemplazando el papel diariamente para preservar el aroma y la calidad.
La trufa fresca de Bagnoli se recomienda cortar en láminas finas sobre platos calientes como pasta, risotto, huevos revueltos, puré de papas, filetes y pizzas gourmet. El calor suave ayuda a liberar su rico aroma, mientras que una cocción excesiva puede reducir sus características de sabor distintivas.


